Disparar, romper, caer, nacer, morir. Hay muchas cosas que pueden pasar en tres segundos. Muchas que pueden empezar y acabar en tres segundos. Por eso tres segundos son suficientes para que se cumpla un crimen y para contarlo con la intensidad que se merece.
3 segundos del dibujante francés Marc-Antoine Mathieu, publicado por Sins Entido, es un experimento narrativo absolutamente fuera de lo común.
En este cómic puro, una trama de corrupción, asesinato, intriga y misterio se desarrolla con la fuerza de la secuencia, el movimiento, el dibujo y sin que aparezca una sola palabra.
La historia está construida según una secuencia infinita que juega con la extensión del tiempo y con los reflejos: el lector está ahí - eso sí, durante algo más de tres segundos - rodeado por todo lo que está sucediendo. Un simple yutxaposición de imágenes para contar una historia breve pero intensa y cargada de intriga.
Zoom infinito
A pesar de no haber palabras, la historia que cuenta 3 segundos (y de la cual, aún sintiéndolo, no podemos desvelar mucho) comunica con los cinco sentidos. Mathieu consigue todo con lo que el célebre dibujante y teórico del cómic Scott Mc Cloud llamaría una transición de “momento a momento”, donde la clausura del tiempo es tan pequeña que se convierte en un zoom infinito.
3 segundos es un ejercicio inteligente que involucra al lector en la trama a partir de lo visible y lo invisible. Hay ruido, sorpresa, cambios de plano, acción a la vez que es capaz de conjugar los episodios básicos de una narración: introducción, nudo y desenlace.
El contenido está medido de forma que la historia avanza como si se tratase de unapelícula de tan sólo 3 segundos. La magia del cómic hace que el tiempo se expanda y el lector sea partícipe de lo que se está contando, como un personaje más.
Mathieu lo denomina zoom lúdico: se muestran todos los puntos de vista, pero hay que hacer un esfuerzo para reconstruir lo que apenas se ve: la relación entre todos los personajes y los objetos que aparecen en ese enorme puzzle narrativo. Un juego que convierte al lector en una pieza y su mirada en un punto de partida. Y obviamente la solución se desvela sólo al juntar las piezas.
3 segundos cuenta también con una versión online en la que se recrea la misma escena y la misma historia, pero dando al lector el poder de avanzar y retroceder en el tiempo aprovechando la pantalla con un continuo zoom animado. El cómic del futuro ya es presente.

